
Las autoridades investigan la presunta producción y distribución de medicamentos falsificados tras el hallazgo de un laboratorio clandestino en Guayaquil, donde se incautaron más de un millón de pastillas que habrían sido listas para su venta ilegal.
El operativo dejó cuatro personas detenidas, de las cuales tres ya cumplen prisión preventiva, mientras que una recibió medidas sustitutivas como presentación periódica y prohibición de salida del país. La Fiscalía continúa con la investigación por el delito de fabricación y comercialización de medicamentos falsificados.
El laboratorio fue descubierto en el sector de Mapasingue Oeste, donde se encontraron fármacos como paracetamol, medicamentos para la presión arterial, tratamientos para la próstata, además de otros productos como Kufer-Q y Analgán. Parte de las cápsulas estaban almacenadas sin condiciones sanitarias adecuadas.
En el lugar también se hallaron nueve máquinas industriales utilizadas para la elaboración de los productos, entre ellas equipos de mezcla, trituración, encapsulado y envasado, lo que evidenciaría una producción a escala.
De acuerdo con las investigaciones, los medicamentos eran distribuidos en varios puntos de la ciudad. Uno de ellos era un inmueble en Bastión Popular, donde los productos se ofrecían en cajas y blísteres como si fueran originales.
Además, las autoridades señalaron que también se comercializaban en sectores comerciales de la Bahía de Guayaquil. No se descarta que algunos de estos medicamentos hayan llegado a otros puntos del país, por lo que la alerta sanitaria se mantiene activa.
La instrucción fiscal tendrá una duración de 30 días, periodo en el que se definirán responsabilidades y posibles nuevas implicaciones dentro del caso.
