
Las familias de las víctimas del siniestro registrado en la vía Cuenca–Molleturo continúan enfrentando momentos de angustia mientras acompañan la recuperación de los sobrevivientes.
El accidente, ocurrido a la altura del kilómetro 57, involucró a un bus de la cooperativa San Luis que cubría la ruta Cuenca–Guayaquil. La unidad cayó a un abismo y posteriormente se incendió, dejando un saldo de 14 personas fallecidas y 29 heridas.
Los heridos fueron trasladados a diferentes casas de salud de Cuenca, principalmente al Hospital Regional Vicente Corral Moscoso, donde familiares permanecen en espera de noticias sobre su evolución.
Además del impacto emocional, los allegados han tenido que asumir gastos médicos urgentes, como la compra de medicamentos e insumos, ante la falta de provisiones inmediatas.
Algunas familias reportan que varios pacientes requieren atención especializada y permanecen bajo observación en distintas unidades médicas, mientras continúan llegando parientes desde otras ciudades como Guayaquil.
