
Con 142 votos a favor y 6 abstenciones, la Asamblea Nacional aprobó el paso a la segunda fase de la Ley Orgánica para la Regulación Integral del uso responsable del cannabis. La iniciativa permitirá el consumo adulto y medicinal, así como el autocultivo de hasta 30 plantas, bajo regulación y con restricciones para evitar fines comerciales.
La norma también habilita la creación de clubes de cultivo y consumo para mayores de edad, mientras prohíbe el acceso a menores y establece sanciones severas para quienes incumplan las reglas. Los defensores de la ley aseguran que la regulación ayudará a reducir el mercado ilegal, disminuir la presión sobre el sistema judicial y combatir los delitos asociados al narcotráfico, tomando como ejemplo la experiencia de Uruguay, donde la legalización redujo significativamente el comercio ilícito de cannabis.
