
El Banco Central del Ecuador (BCE) actualizó al alza sus previsiones económicas y estima que el país crecerá un 2,5 % en 2026, superando el 1,8 % proyectado para 2025. Con esta revisión, la institución proyecta un escenario de crecimiento moderado pero estable en el mediano plazo.
Según el informe, el principal motor de la economía será la demanda interna, acompañada por el fortalecimiento del sector externo. En este último destacan las exportaciones no petroleras y el dinamismo de la actividad minera, que continúan aportando ingresos importantes al país.
El BCE también prevé un superávit en cuenta corriente cercano a los 6.420 millones de dólares, sustentado en el buen desempeño exportador y el flujo constante de remesas, que se mantienen en niveles altos.
En materia de precios, la inflación se mantendría alrededor del 1,8 % en 2026, en línea con el esquema de dolarización, mientras que el sistema financiero se caracterizaría por una alta liquidez que favorecería el acceso al crédito.
No obstante, el organismo advierte sobre posibles riesgos que podrían afectar el desempeño económico, entre ellos una eventual crisis energética, la volatilidad de los precios internacionales de materias primas y fenómenos climáticos como El Niño.
El ajuste del BCE coincide con proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que también revisó al alza el crecimiento de Ecuador para 2026, ubicándolo en 2,5 %.
